Entre las razones por las cuales esta terapia no tendría cabida en reglamentos como éste, la dirigente menciona que “no trabajamos en el ámbito de la enfermedad o recuperación de la salud, sino a partir de un concepto integral del ser humano, viéndolo como un ser espiritual que ha venido a desarrollar una lección de vida. En ese sentido, la enfermedad es un signo que ayuda a darse cuenta cuando se está cometiendo un error y cuando se ha desviado del camino evolutivo”, dice.
Además, dice que específicamente respecto al decreto N°42, hay tres puntos que enfatizan la idea anterior y tienen que ver con que “la terapia floral no tiene eventuales riesgos a la salud (el precepto habla de regular aquellas que se considere que sí los tienen”); no es posible demostrar su eficacia terapéutica ya que actúa a nivel del alma (la disposición habla de que debe establecerse esta eficacia) y hay una clara incompatibilidad con respecto al programa curricular, puesto que la formación de los terapeutas florales se realiza bajo el modelo hermenéutico, de maestro a alumno en un proceso de transformación personal para toda la vida y cuya malla curricular contempla 380 horas pedagógicas de formación”, algo claramente alejado a las 1.600 horas pedagógicas básicas que establece el decreto como un mínimo para acceder a un título.
Para Julia, “enmarcar a la terapia floral en una formación de 1.600 horas, cuadruplica el real número que se requieren para ello, encareciendo innecesariamente los costos de formación. Por lo tanto, se puede pensar que hay intereses creados orientados al lucro por parte de quienes propugnan que el Ministerio de Salud reconozca a la terapia floral bajo el decreto N° 42”, afirma.
Con todo esto, la presidenta de la Asociación Gremial dice que el trabajo por parte de esta agrupación ha sido arduo, de hecho explica que han “planteado a diferentes ministros desde el año 2005 una regulación específica y particular a la terapia floral invocando nuestro legítimo derecho a un reconocimiento y regulación”, trámite que al parecer aún no ve la luz a nivel masivo.
“Nuestra asociación ha estado y está dispuesta a recibir los reclamos que pudieran existir por la atención de nuestros asociados. Los usuarios son los mejores fiscalizadores y es por ello que nuestras actividades de difusión de la terapia floral están orientadas precisamente a aumentar el reconocimiento de ella”, concluye. |