Otro aspecto importante del baile es a juicio de esta emprendedora, los beneficios que entrega a la pareja cuando asisten juntos a clases para aprender. Según su experiencia, dice que lo primero a considerar es que “bailar es de todas maneras una instancia para estar juntos, pasarlo bien y salir de la rutina”.
Además, afirma que muchas parejas logran “reencantarse, redescubrirse y seducirse” a través del baile, permitiendo con esto un encuentro más cercano y una especie de construcción de “un espacio para los dos”.
Para todas esas parejas, Natacha cuenta que Ticinco tiene talleres que los pueden ayudar en el aprendizaje de distintas melodías. Así, menciona que se trata de “una metodología probada en 20 años de experiencia” y que por eso las clases son efectivas y realizadas “con mucho cariño y pasión para que las parejas disfruten y se estresen lo menos posible en el proceso de aprendizaje”, asevera.
En cuanto a las clases propiamente tales, Ticinco ofrece talleres de distintas disciplinas, entre ellas, la salsa, merengue, tango, rock y cueca. Este año, menciona Natacha “nos encantaría incorporar la bachata y la cueca brava. Parece que los chilenos ya estamos preparados para bailes más sensuales”, comenta. |