El impulsor de este proyecto menciona que 2008 fue un “excelente año” para Pilates Qi y que lo más rescatable es el hecho de que a pesar de crecer en, por ejemplo, el número de alumnos inscritos, no ha significado una disminución en la calidad del servicio.
Al contrario, destaca, “las salas son más amplias, los camarines están mejor equipados, hay más máquinas e instructores. Entonces, entendemos que todo pasa por la calidad del servicio, desde que la persona entra al centro hasta que se cierra la puerta”, sentencia.
Dentro de las características más destacables de ambos centros, Rodrigo menciona a los instructores, de quienes cuenta que provienen de distintas áreas (profesores de educación física, actores, kinesiólogos, educadores, etcétera) y que entre sus mayores cualidades están la de “ser disciplinados, amar su trabajo – lo que enriquece la metodología – y su constante perfeccionamiento”.
Por último, el instructor enfatiza en la idea de que la certificación de quienes imparten las clases es esencial y por lo tanto las personas, al momento de inscribirse en un curso, deben preocuparse de conocer de qué escuela provienen sus profesores. “Las clases son en función de la certificación”, afirma y cuenta que en su caso la validación de sus estudios corresponde a las de Polestar (USA) y Physio Pilates. |