El trabajo con la medicina complementaria es cada vez más frecuente y el uso integrado a los conocimientos científicos está siendo utilizado también por médicos quienes ven en estas terapias una positiva contribución a los tratamientos para sus pacientes.
Sin embargo, aún hay quienes no confían del todo en este sistema, creyendo todavía que se trata de algo esotérico y menos efectivo. Así lo menciona la nutricionista y co directora de NUT – Gloria Jury Jamis – quien afirma que entre los objetivos que el centro de psiconutrición se trazó para este año (además de trabajar en lo anteriormente señalado) está la “consolidación y evaluación de los programas que se han implementado y la expansión a otros sectores”. Si bien la profesional reconoce que este año “no ha sido fácil”, sí advierte que estuvieron enfrentados a “desafíos interesantes y a la vez confrontantes”. “Aún los padres, los médicos y psiquiatras necesitan de mayor evidencia para confiar en un sistema que complemente ambas medicinas, la alópata y la natural” menciona.
La nutricionista comenta que el modelo de intervención utilizado en NUT ya tiene cuatro años de vida y que a través de él, “hemos observado que las personas atendidas logran acortar el tiempo de tratamiento en forma importante y que no se han presentado casos de recaídas en aquellos que completan el proceso”.
De esta forma, se puede apreciar que aquellos procedimientos que tienen que ver directamente con trastornos alimentarios y que tienen tiempo de duración que va desde los dos a cuatro años, con el trabajo que se imparte en el Centro de Psiconutrición – según Gloria Jury – pueden acortarse hasta llegar a un año y medio. “En NUT, el tratamiento tiene tres fases, una inicial intensiva de tres meses, una fase de cambio que dura cuatro meses y una de control y refuerzo que puede durar de cinco a ocho meses. En total un año, un año tres meses”, sentencia. |