Uno de los proyectos que estos emprendedores están llevando a cabo en la actualidad es el de prestar servicios de kine-pilates a empresas y particulares. Así, casas y oficinas se convierten en espacios ideales para poder practicar estos ejercicios, siempre bajo la atenta mirada de estos profesionales.
Al respecto, Pamela cuenta que la idea es innovar, “acercarnos a quienes no tienen tiempo para ir a un gimnasio e incentivar a las empresas a realizar actividad física preventiva para sus trabajadores, incorporar el deporte preventivo en la comunidad, etcétera”.
Para estos emprendedores, llevar esta herramienta hasta los lugares de trabajo es sumamente positivo, pues se pueden lograr entre otras cosas, una disminución del estrés, comunicación e interacción entre los trabajadores, un mejor ambiente laboral, entre otros. Además, “entre los beneficios físicos están el tener una espalda más sana y firme, mejores rangos articulares, mantención de la flexibilidad, aumento de la conciencia corporal, etcétera”, cuenta.
Por último, la emprendedora explica que la combinación de pilates con la kinesiología tiene virtudes que ambos por sí solos no podrían solventar. En ese sentido, dice que la prevención que la kinesiología aún no trabaja en un 100% la aporta el pilates, el que a su vez puede ser practicado por cualquier persona. La idea, subraya, es que la actividad sea supervisada por un especialista, esto “porque un ejercicio mal hecho puede ser capaz de empeorar algún estado patológico”. |