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La serie le permitió a muchos retornar a la televisión abierta
 

Volver a mí: la ficción como espejo de la realidad

Hablar de adicciones, drogas y excesos no es fácil, sobre todo cuando se trata de historias ficticias. Con Volver a mí, esta temática volvió a la televisión y de muy buena manera. María Izquierdo – actriz y creadora de este proyecto – conversó con Punto Vital acerca de esta exitosa serie.
 
Carla González C.
 

Hace mucho tiempo que Canal 13 tenía pendientes algunos temas que en otros tiempos no hubieran sido puestos ni siquiera sobre la mesa para su discusión. Hoy con la nueva administración, la estación católica intenta abrir su campo visual para dar el vamos a proyectos que se encontraban archivados y cuyas temáticas son muchísimo más interesantes que las que hoy abarrotan la señal abierta.

Una de las apuestas que sin duda ha tenido muy buena recepción es Volver a mí, serie de ficción que demoró tres años en salir al aire y que cuenta con un elenco conformado por actores de excelente factura como María Izquierdo, Alejandro Goic, Catalina, Saavedra, Macarena Teke y Alejandro Trejo, entre otros, equipo que por lo demás ha sabido sobrepasar la barrera del horario en que se transmiten los capítulos, la mayoría de las veces, pasada la medianoche.

A grandes rasgos, Volver a mí trata de cómo las adicciones van afectando la vida de un grupo de personas que llegan a una comunidad terapéutica, lugar donde intentan sacarse de encima – a la fuerza muchas veces - excesos relacionados con la droga, el alcohol, las pastillas, entre otros. “¿Quién no merece una segunda oportunidad?”, es el slogan de la serie, lo que sin duda retrata muy bien cómo se va desarrollando la historia.
 
En Volver a mí no sólo se habla del exceso en el consumo de drogas o fármacos, pues además hay guiños a otro tipo de adicciones como al dolor, el pasado y los recuerdos. Cómo salir adelante de manera airosa también es una temática importante de rescatar de esta serie.
 

Para conocer un poco más de este proyecto, conversamos con María Izquierdo, creadora de esta serie y quien interpreta a Rocío Riquelme, psiquiatra que trabaja en La Comunidad como profesional que tiene directa relación con los pacientes que llegan en busca de la recuperación.

María, ¿cómo surgió la idea de crear esta serie y por qué se decidió tocar específicamente el tema de las adicciones?
Contar historias es una especie de pulsión irrefrenable y gracias a que existe el CNTV (Consejo Nacional de Televisión), esta pulsión puede llegar a convertirse en proyecto y luego en un producto.

El centro de rehabilitación de adicciones me pareció el escenario perfecto para hablar de enfermedad y sanación, considerando casos diversos en los que no existe un antagonista más allá de la piel del propio protagonista.

Durante el transcurso de los capítulos, uno como espectador puede apreciar que no sólo hay descritas adicciones al alcohol o las drogas, sino que también se plantean temas importantes como el miedo, la evasión, la incomunicación y la resiliencia, entre otros. ¿Estos temas "secundarios" también fueron trabajados para que tuvieran peso en la historia o se fueron colando a medida que se avanzaba en el proyecto?
Cuando se escribe a seis u ocho manos, siempre se van colando contenidos y estilos que en la medida que suman, van integrando sus colores al gran tejido de la historia colectiva y coral de la comunidad terapéutica.
 
Para crear las historias y la manera en como, por ejemplo, se trata la terapia con estos pacientes, ¿tuvieron un trabajo de investigación con adictos y comunidades similares a donde se desarrolla esta historia?
Visitamos muchas veces una comunidad terapéutica (comunidad terapéutica de Colina), la que nos abrió sus puertas. Ellos no sólo fueron nuestro referente a lo largo del proyecto, sino que también fueron nuestros asesores directos en los guiones.

Por otro lado, los actores tuvimos la oportunidad de observar y compartir tanto con los usuarios como con los terapeutas y sin esa experiencia, no imagino posible un trabajo serio de ficción que pretenda ser un espejo de esta realidad.

 
El horario: un gran enemigo
 

Para el equipo de trabajo de Volver a mí, tratar temáticas relacionadas con las adicciones es sumamente importante, sobre todo si se trabaja en forma seria y no se cae en la típica caricaturización de las historias o en la morbosidad y sensacionalismo que suelen verse en otros programas de televisión que analizan el tema con casos reales.

Y si bien los capítulos de esta serie son fuertes e impactantes, los telespectadores y en definitiva el muy buen rating han dado la razón al elenco, el que en un comienzo había llegado a acuerdo con el canal para presentar la historia en horario prime (22 horas), lo que no fue respetado. Hoy, Volver a mí puede verse todos los domingos cerca – y a veces muy pasadas – las doce de la noche.
 
 

María, ¿qué provocó en ustedes el hecho de que "Volver a mí" sea transmitida tan tarde?, ¿creen que esta decisión tuvo que ver con la temática que aborda el programa?
Ha sido muy difícil aceptar este horario, a pesar de los argumentos técnicos de programación que lo justifican y celebran en cuanto a los resultados y desde el punto de vista de los números.

Creo que la temática y el espíritu general de la serie no generaron suficiente confianza en los encargados de programación y decidieron bajarla del prime, que era el horario pactado originalmente. No tengo la percepción clara respecto a los motivos exactos, pues esa conversación no se ha producido.

A pesar de lo anterior, y por lo que se aprecia en algunos sitios de Internet, la serie ha tenido muy buenas críticas. ¿Cómo sienten que "Volver a mí" ha sido recibida por la gente?
La crítica ha sido unánime y es extraordinaria. Las alabanzas alcanzan todas las áreas de esta serie y estamos muy orgullosos.

¿Cree usted que con esta serie se abrió de alguna forma una mirada diferente de ver el problema de las adicciones?
Sí, me parece que ponerse en el pellejo del que padece una adicción e inicia su proceso de abstinencia invita a empatizar y a creer; a apostar por lo mejor de ese proceso sin saltarse las difíciles etapas que se deben atravesar.

Cuando se narra coralmente en primera persona, ese NOSOTROS nos obliga tanto a creadores como a espectadores a comprometernos desde dentro con la historia que se cuenta. No somos jueces, sino simples mortales que bien podríamos estar en ese abismo.

 
 
Punto Vital Diciembre 2010 ©
 
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