Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ CUERPO Y MENTE

 
 
Los trastornos del sueño pueden ser la expresión de un desbalance entre la persona y su entorno
 
Fuera de los patrones de la naturaleza
Al contrario de lo que se piensa, el sueño no es un proceso pasivo, sino de mucha actividad orgánica. Esto sumado al trabajo que muchas personas desarrollan durante la noche, malos hábitos de vida, la falta de descanso, entre otros, pueden desarrollar trastornos del sueño que van más allá del insomnio, el más conocido de ellos.
 
Carla González C.
 

Para que cuerpo y mente estén saludables, debemos mantenernos en un estado equilibrado, donde la actividad y el descanso se mantengan alineados. Ni mucho de uno, ni mucho del otro. De esta manera, habrá mayores posibilidades de que nuestra vida cotidiana pueda seguir un camino óptimo y de resultados positivos.

Por el contrario, el cansancio y la falta de sueño pueden llevarnos a cometer errores. Es así como muchas personas que trabajan en jornadas nocturnas tienen más posibilidades de accidentarse, contraer enfermedades y por supuesto, padecer de trastornos del sueño, en el que no solamente está incluido el insomnio, quizás el más conocido de todos.

Al respecto el médico internista especializado en medicina del sueño y director general del Centro del Sueño, doctor Héctor Anabalón Aburto, cuenta que existe una amplia gama de estos trastornos, los que abarcan diferentes situaciones con características particulares y que en definitiva coartan el desarrollo de una buena calidad de vida.

Con lo anterior, dice que “la estructura del ser humano está hecha para seguir de alguna manera el ciclo de la naturaleza del día y la noche y por millones de años ha sido así”, sentencia. De esta manera, afirma que existe un periodo de vigilia y otro de sueño, los que coinciden con el día y la noche, dualidad que puede ser vista desde distintas perspectivas.

En esta misma línea, el especialista manifiesta que existe una integración de dos partes que para su buen funcionamiento, deben mantenerse en armonía. La falta de ella puede traer como consecuencia un trastorno y al respecto coloca como ejemplo la inclusión del trabajo nocturno, donde se incorpora la luz artificial, elemento que para él resulta “disruptivo”, pues coarta la oscuridad y la entrada natural al periodo de sueño.

 
El doctor Héctor Anabalón afirma que existe un mito que habla acerca de la supuesta pasividad que tendría la etapa del sueño. Al respecto menciona que durante la noche no hay “desconexión”, es más, afirma que el organismo tiene una actividad muy intensa desde el punto de vista neurológico y también endocrino.
 
La modernidad trae consigo menos horas de sueño
 

Al parecer los adelantos tecnológicos y en general la evolución que ha sufrido la población del planeta han incidido tanto para bien como para mal. En lo negativo, el director general del Centro del Sueño menciona que a partir de la revolución industrial, comenzaron a instaurarse los ahora cotidianos turnos de noche, jornadas que definitivamente traen consecuencias poco sanas para las personas.

“El organismo está hecho funcionalmente para dormir y cuando uno lo hace, hay ciertas funciones que toman una dinámica distinta”, menciona y ejemplifica su aseveración diciendo que el intestino, que de día tiene mucha energía, “durante el sueño, tiene una actividad bastante más lenta. Lo mismo pasa con el flujo de sangre que se dirige a los riñones; también hay cambios en la temperatura corporal para preservar el calor, etcétera”, comenta.

Entonces, para el médico la extensión de la vigilia, “se contrapone a la forma natural en que la persona debe estar” y por lo tanto, aquellos que trabajan de noche, corren una serie de riesgos relacionados con este tipo de jornadas: no tienen un descanso adecuado, cometen un mayor número de errores, tienen más peligro de accidentabilidad, problemas de tipo digestivos, metabólicos y cardiovasculares, mayor riesgo de desarrollar diabetes, etcétera.

 
¿Le cuesta dormir o se duerme en cualquier lado?
 

Hablando específicamente de los trastornos del sueño y sus clasificaciones, el especialista señala que existen muchas categorías, las que a su vez dependerán de la persona, género, edad y condición en la que se encuentren.

Así, afirma que existen alrededor de ochenta trastornos, entre los cuales destaca:
Insomnio: es el trastorno más frecuente y se caracteriza por una pérdida en las horas de sueño, ya sea por la dificultad en quedarse dormido como por el mantenimiento de éste. Para el doctor Anabalón es un síntoma común y menciona que muchas veces está relacionado con periodos vitales críticos como el estrés. En cuanto a su duración, menciona que puede ser transitorio e incluso crónico.

 
     

Apnea del sueño: para el doctor Anabalón, este trastorno afecta a aproximadamente el 4% de la población, pero comenta que en algunos casos, sobre los 40 ó 50 años se hace aún más frecuente (sobre todo en los hombres).

Este trastorno tiene que ver con la detención de la respiración durante el sueño. En este caso, el médico indica que “la mayoría de las personas que sufren de apnea roncan, pero no todos los roncadores sufren de ésta”.

Existen además las parasomnias, categoría que agrupa a trastornos como el sonambulismo, bruxismo, los espasmos laríngeos (ahogos con sensación de muerte) y otros trastornos menos frecuentes.

 
La higiene del sueño
 

En palabras del doctor Anabalón, la gran mayoría de los trastornos antes mencionados son tratables, pero indica que la mejor forma de que una persona pueda prevenirlos es manteniendo una “buena higiene del sueño”, que tal como lo dice su nombre, se refiere a lograr “el mejor sueño posible”, siguiendo ciertas pautas en pro de este objetivo.

“La gente no puede llegar en la noche cuando va a dormir (y su organismo trabajar durante este proceso) y encender la televisión o el computador, pues aumenta el estímulo luminoso que incita al cerebro. Ése es un problema grave porque después la persona no puede dormir y ¿qué hace?, recurre a un hipnótico. No es lógico”, critica.


De esta manera, el médico indica que algunos consejos para mejorar esta higiene son:
1) Intente determinar el tiempo en que su cuerpo necesita para una buena noche de descanso. Lo mismo con el momento de levantarse. Si se habitúa a levantarse siempre a la misma hora, el cuerpo se acostumbrará a aquel hábito y así podrá equilibrar el ciclo “vigilia – sueño”.

2) Duerma sólo en el lugar que está destinado para esta acción. La idea es que este espacio sea tranquilo, con una temperatura adecuada y cuente con buena ventilación.

3) La mayoría de las veces la relación “dormitorio – sueño” se ve interrumpida por malos hábitos como el comer, ver televisión e incluso trabajar en esta habitación.

4) La actividad física también contribuye en el buen dormir. Efectuar caminatas diarias o realizar ejercicios como el ciclismo y la natación son muy recomendables.

 
Duerma bien gracias al reiki
 

Si una persona sufre de un trastorno que tiene relación con la dificultad para pasar desde la etapa de la vigilia a la del sueño, tiene la posibilidad de someterse a alguna terapia complementaria, pues se ha comprobado que tiene muy buenos resultados como procedimiento adjunto al método alópata e incluso por sí solo.

Uno de esos sistemas es el reiki y para saber un poco más acerca de cómo trabaja con estos trastornos, la maestra, docente y terapeuta en reiki y directora del centro de encuentro y terapias Reiki Lur (www.reikilur.cl), María del Pilar Dois, afirma que para esta terapia, los trastornos del sueño tienen un significado (emocional y mental), tal como lo tienen todas las enfermedades.

 
     

Según sus palabras, “cuando estás durmiendo, lo que te mantiene en compostura se suelta, por lo tanto estás relajado y empieza a aflorar lo que has tenido contenido” durante el día. Así, menciona que una de las causas de consulta más frecuente en relación a trastornos del sueño tiene que ver con lo que Pilar llama “pensamientos repetitivos”, es decir, “al momento de irse a dormir, la persona comienza a pensar en el problema equis y de tanto darle vueltas no se puede dormir”, dice.

Algo similar plantea la naturópata holística y creadora del centro Salud Integral Pincetti, Cecilia Pincetti, quien cuenta que en general son las personas que “generalmente piensan demasiado” las que sufren de estos problemas y en ese sentido manifiesta que uno de los centros energéticos que se verá afectado (bloqueado) es el chakra corona, que se ubica en la zona alta de la cabeza.

Otra zona que puede incidir en la generación de un trastorno del sueño es la límbica (cerebro), que tiene directa relación con la ansiedad, “los centros emotivos y afectivos”. En relación a ella, la naturópata afirma que estas personas al ser “muy cerebrales, se llenan de ansiedad y piensan recurrentemente, lo que por supuesto no les permite conciliar el sueño”, indica.

En ese sentido, Pilar Dois  afirma que también se trabajan los chakras cordial (está centro del pecho y es considerado como el aliento de vida), el básico (ubicado en el perineo y que se encarga del descanso) y el plexo (mente).

 
La directora de Reiki Lur menciona que “aquel que no duerme es una persona que no está conectada en forma consciente con sus emociones” y asegura que la sanación tiene que ver con “cuánto trabajo está dispuesto a hacer esa persona para sanar realmente”. 
 

Además, cuenta que lo que aportará el reiki en este tipo de personas es actuar sobre “la causa de lo que al paciente le está molestando. De esta manera, (el reiki) llega al trasfondo y comienza a limpiar” y añade que entregarse a este sistema de sanación permite además obtener la energía suficiente para encontrar la solución y enfrentar las situaciones, lo que luego permitirá el descanso de manera efectiva.

Acerca de los beneficios de esta terapia complementaria y de qué es lo que se necesita para lograrlos, Cecilia Pincetti menciona que como mínimo se requieren cuatro sesiones, las que deben hacerse cada siete días (1 por semana). Para explicar estos requisitos, menciona que todo tiene que ver con las fases de la luna – el ciclo lunar - y el calendario maya.

Al respecto sentencia que “toda persona tiene un cuerpo energético que necesita siete días para reestructurarse internamente desde el punto mental y emocional. Así puede sintonizarse con la energía recibida”, destaca.

Pilar Dois en tanto menciona que lo anterior es “una buena práctica, totalmente válida” en cuanto a la configuración de las sesiones de reiki y agrega que cuando el objetivo es hacer dormir a una persona y que ésta vea la vida de una manera distinta, sintiéndose bien, cambiando sus hábitos de sueño y conectándose con ella misma, lo óptimo es realizar al menos cinco sesiones (complementadas con terapia floral), eso sí, recalca que todo dependerá de las condiciones del paciente y el grado en que se encuentre el trastorno que padece.

 
Punto Vital Noviembre 2009 ©
 
Artículos Relacionados
Dominados por la ansiedad
Buenos días y buenas noches
Ruidos molestos