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La navidad tiene un sentido que trasciende la religión o nuestras creencias

Lo que importan son las personas

Cada día son más las personas que encuentran en la navidad, un momento para detenerse y mirar más allá de su realidad. Y si bien el consumo es lo que sigue imperando, las ganas (y necesidad) de ponerse en los zapatos del otro hace que muchos decidan vivir una experiencia que se espera, continúe el resto del año.
 
Carla González C.

Falta un poco más de un mes para que llegue la navidad y varias personas ya comienzan a hablar de esta fecha; de qué regalos tienen pensado comprar, de cómo decorarán su casa y de qué manera celebrarán, si con una once o una gran cena que congregue a la mayor cantidad de familiares y amigos alrededor de un lindo árbol de pascua.

Y así como hay un grupo que planea este tipo de actividades, otros – con consentimiento, peleas y dificultades mediante – toman la decisión de no estar junto a sus seres queridos, sino salir a la calle y vivir una experiencia que en algunos casos llega a remover de tal manera su interior, que logra sacar la venda que muchos llevan en sus ojos y comprender que el llamado “espíritu de la navidad” puede vivirse los 365 días del año.

Como “una catarsis de valores”, así califica Benito Baranda, sociólogo y presidente de Fundación América Solidaria lo que sucede en navidad, esto pues a pesar de lograr que haya un cambio en el actuar de algunos, cuesta mucho insertar eso en nuestra vida para el resto del año.

Para él, los chilenos y en general todas las personas nos vemos sumamente influenciadas por el poder de la publicidad, lo que se hace patente aún más en estas fechas. “Existen periodos del año que son muy importantes para el comercio, que están vinculados justamente a los niveles de consumo y que luego son evaluados por los indicadores económicos y no por si lo que compró la persona tiene sentido o si realmente lo necesitaba, sino por cuánto compró, cuánto dinero dejó y cuánto consumió”, afirma.
 
Para Benito Baranda, “la navidad sigue siendo un espacio muy grande de consumo y mientras los cristianos ven cómo esta fecha se ve fuertemente transgredida, para los que no lo son, también está siendo vulnerada permanentemente en esos valores, pues esta fecha representa para ellos la posibilidad de reunirse con las personas que quieren y así poder expresarles ese cariño”.

Con respecto a la vulneración de valores, el presidente de América Solidaria comenta que no son pocas las ocasiones en que muchos de los regalos que se entregan para navidad, “no son necesarios “y por lo general terminamos comprando cosas que uno podría no privilegiar, ya que existen muchas otras necesidades en la vida”, afirma.

Sumado a lo anterior, asegura que “la navidad así como el día de la madre, del padre o del niño, son fechas en las cuales nos presionan fuertemente también desde los medios de comunicación, donde las pautas de publicidad son muy potentes en ese periodo y con esto también se va asociando cada día y con más intensidad el hecho de que poseer determinados bienes genera bienestar o felicidad”, sostiene.
 
“La felicidad se ha ido jibarizando”

Para Benito Baranda, lo que no ha cambiado en nuestra sociedad y que ocurre tanto para navidad como para otras fechas del año, es concebir el bienestar como sinónimo de bienes materiales. Entonces, desde esa perspectiva se considera que mientras más tenemos, mejor estaremos.

Al respecto, menciona que es muy común que nos midamos “por la cantidad de cosas que poseemos, habiendo incluso muchos indicadores de salud que se ponen sobre la mesa y que hablan acerca de eso, pero al final del día volvemos a medir el bienestar en relación a los bienes que poseemos”, resalta.

“Entonces, pareciera que la felicidad se ha ido jibarizando”, dice y agrega que es tan fuerte el incentivo que provocan los bienes materiales y la acumulación de ganancias en la felicidad que “en navidad, la evaluación que puede hacer un niño frente a esta fecha tiene que ver con cuántos bienes puede acumular y si logró reunir lo que quería, entonces es feliz”.

 
“Tanto en navidad como en otros momentos del año se nos olvidan las personas y no nos ponemos en el lugar del otro. Olvidamos lo esencial porque por alguna razón tememos a la austeridad”, dice tajante Benito Baranda.
 
Ser voluntario no es el remedio, sino el medio.

Para María Ignacia Ortúzar, coordinadora Región Metropolitana y subdirectora nacional de la Fundación Yo Voluntario, el ser voluntario – muy común en quienes realizan actividades en navidad – “no es lo mismo que una acción solidaria”. Es por eso que afirma que la idea para que estas acciones se repliquen durante el año es trabajar para “cambiar la conducta del voluntariado hoy en Chile”.

Por esa razón comenta que actividades que sólo se realizan en fechas como el 24 y 25 de diciembre han ido desapareciendo porque “se busca el voluntariado de largo plazo que genere una transformación real”, comenta.

La idea, dice, “es que quien haga voluntariado se vincule con otra realidad, conozca a otras personas, cree lazos y que eso sea parte de la transformación, tanto del beneficiario de los programas como del voluntario”.
 
Para la subdirectora de Yo Voluntario, la idea no es profesar una religión específica – cosa que aún está ligada con este tema – sino “comprometerse con la causa y aunque la persona no sea, por ejemplo católica, sí comparta valores como la justicia y la igualdad”.

Diferente es lo que sucede en acciones solidarias pasajeras donde María Ignacia señala que en muchas ocasiones – y sobre todo en actividades con niños y adultos mayores – “resultan perjudiciales para los beneficiarios porque repiten la situación de abandono. Van, llenan a los niños con regalos y cosas ricas para comer, los regalonean y luego desaparecen. Eso es un retroceso para ellos”, sentencia.

Entonces, agrega, lo que se pretende es “profesionalizar el voluntariado”, donde haya capacitación y por ende, continuidad, un real seguimiento y acompañamiento. Esto no significa, en palabras de María Ignacia, que dejen de existir las acciones solidarias puntuales, pero destaca que actualmente la tendencia es hacer del voluntariado, un estilo de vida más que una actividad de un par de días.

En definitiva, dice, la idea de vivir este tipo de experiencias es ir cambiando el sentido paternalista de antaño al voluntariado para pasar a la “promoción del otro”, es decir, “compartir las pobrezas, acompañarse mutuamente y tratar de sacarse la capa de superhéroe y saber que probablemente no va a solucionar el problema, pero sí puede impactar la vida de otra persona”.
 
¿Cómo quieres pasar la navidad?

Atreverse y no tener miedo. Ésa es la invitación que hacen quienes organizan actividades para esta navidad y que requieren de la ayuda de la comunidad para lograr los diferentes objetivos que se trazan para esta fecha.

Visitar un hospital, la cárcel, entregar algunas horas de la noche buena a quienes se encuentran en situación de calle, reunir dinero con la familia y amigos y donarla a quien lo necesite o entregar algún regalo especial para quien no tiene la posibilidad de festejar la navidad son algunas de las cosas que todos podemos hacer.

Una de las iniciativas es Sueños de Navidad. Su coordinadora general – Begoña Falk – cuenta que ésta es una actividad que se gestó en 2001 en Santiago y que desde 2005 reúne a “niños y niñas de 3 a 12 años, en vulnerabilidad social de hogares y campamentos de Viña del Mar, Valparaíso y sus alrededores”.
 
 

Tan exitosa resultó esta iniciativa que dos años después, en 2010 este grupo de voluntarios consiguió personalidad jurídica y logró replicar Sueños de Navidad en Lota y la isla de Juan Fernández, esta última más Viña del Mar y Concepción serán las sedes de estos “Sueños de navidad 2011”.

Según cuenta Begoña, “la idea no es entregar regalos, sino una tarde de amor, considerando el verdadero sentido de la navidad. Ese día, participan mil voluntarios y mil niños, haciendo la relación de 1+1”.

Este 16 de noviembre, se llevará a cabo en la Universidad Nacional Andrés Bello de Viña del Mar la capacitación para quienes deseen participar de esta experiencia. El único requisito es tener entre 16 y 30 años y si el voluntario no es de la Quinta Región, puede enviar a algún representante para la inscripción. Lo importante es que esté presente el día del evento (23 de diciembre).

Más información en el Facebook Sueños de Navidad Viña
 

Protectora de la Infancia
Claudia Beltrán, jefe de voluntariado de La Protectora, cuenta que todos los años trabajan junto a Metro de Santiago en la “recolección de juguetes nuevos”, los que son destinados “a más de 8.500 niños, niñas y jóvenes que atiende La Protectora a nivel nacional”.

El único requisito es entregarlos sin envoltura en los buzones que dispondrán las estaciones del metro desde fines de noviembre hasta el 24 de diciembre.
Más información en www.protectora.cl

Fundación América Solidaria
Campaña vinculada al proyecto que actualmente esta fundación está trabajando en Haití. La idea, dice Benito Baranda es darle otro sentido a la navidad para ir en ayuda de estas personas aportando dinero y así poder cumplir con el proyecto de reconstrucción de la Escuela República de Chile, donde actualmente estudian alrededor de 300 niños haitianos. Este  plan se está desarrollando en conjunto con el desafío Levantemos Chile.
Más información en http://www.americasolidaria.org

Vicaría Pastoral Universitaria
Como todos los años, este grupo de jóvenes y adultos conmemoran esta fecha con “Navidad en la calle”, iniciativa que pretende acompañar a quienes no tienen hogar, duermen en residencias o se encuentran hospitalizados y así hacer de su navidad, un momento especial.

La invitación es abierta y no es necesario pertenecer a la vicaría o profesar alguna religión.
Más información en www.vpu.cl

Fundación Paternitas
La encargada de comunicaciones de Fundación Paternitas, Patricia González, cuenta que para navidad, se hace un llamado a las empresas para que se comprometan en la celebración de estas fiestas junto a los jóvenes privados de libertad.

La idea, cuenta, es que “de manera silenciosa y con muy bajo perfil, los gerentes y colaboradores de aquellas empresas puedan compartir una tarde con estos jóvenes, momento en el que se produce una comunicación muy bonita, pues intercambian historias y experiencias de vida, conectándose así dos realidades distintas”.

Al cierre de esta edición, Fundación Paternitas se encontraba finiquitando detalles con respecto a cómo celebrarían la navidad 2011.

Más información en www.paternitas.cl

Otra organización que cada año celebra la navidad es el Hogar de Cristo, agrupación que realiza una cena navideña con todos aquellos a quienes esta institución acoge.

 
Punto Vital Noviembre 2011 ©
 
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