Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ CUERPO Y MENTE

 
 
¿Aceptar la vida o encontrar en la muerte, la dignidad?
 

Mar adentro y las ganas de morir

Mientras hablar de la eutanasia y del “derecho a morir” es aún un tema que causa polémica, el concepto “vivir con dignidad” pareciera ser cada vez más abstracto, tanto que nadie sabe con certeza qué significa. En ese sentido, Mar adentro lo retrata de buena forma contando acerca de Ramón Sampedro, un español que soñaba con volar.
 
Carla González C.
 

La historia de Ramón Sampedro no es ficticia y le ocurrió a este español quien después de lanzarse al mar y chocar su cabeza contra la arena cambió su vida para siempre o por lo menos por los próximos 29 años, donde estuvo postrado en una cama, tetrapléjico y con la oportunidad de mover sólo su cabeza. El resto del cuerpo quedó casi tan inerte como su corazón.

“La vida así no es digna/ No soy más que una cabeza pegada a un cuerpo muerto” resaltaba Ramón cada vez que le enrostraban su decisión de morir. Y es que este hombre luego de ver cómo su cuerpo se rindió en contra de su voluntad no pudo continuar con la vida que estaba acostumbrado a llevar. Los viajes, el mar y el sol le fueron arrebatados, quedándole sólo la posibilidad de observar el exterior a través de una ventana, espacio “libre” que paradójicamente estaba circundado por un marco inerte, tal como su cuerpo.
 
Mar adentro (2004) es una película dirigida por Alejandro Amenábar (Tesis, Abre los ojos, Los otros) quien pone sobre la mesa el tema de la eutanasia y del cuestionamiento acerca de qué es vivir dignamente. En España, muchas personas en la misma condición que el protagonista alzaron la voz frente a la posición “pro muerte” y la actitud fría y obtusa de Sampedro.
 

De esta manera, el protagonista del filme inicia un decidido viaje hacia la eutanasia, el que lo lleva a tribunales solicitando el suicidio asistido, el que le fue negado. Sin embargo, la idea de morir es tan fuerte en este personaje que finalmente ninguna idea – como la que le presenta su amiga Rosa acerca de que vivir vale la pena – lo hace cambiar de opinión.

Finalmente y gracias a la ayuda de manos anónimas, las cuales cumplen cada una función determinada y que por sí solas no tienen relevancia alguna, Ramón cumple su cometido, dejando con esto abierta la discusión acerca de la eutanasia y lo que podría llamarse “el derecho a morir”.

Aquí la discusión. ¿Puede alguien decidir cuándo morir o simplemente debe aceptar su destino? Después de todo, fue él quien tomó la decisión de lanzarse un clavado al mar. Y por otro lado, la idea de Ramón Sampedro toma fuerza con la frase “considero que vivir es un derecho, no una obligación”. Dejamos abierto el debate.

Posdata: Atentos al número 4, que dentro del filme tiene una relevancia importante si lo vemos desde lo que puede significar, en este caso el encierro.

 
Vea aquí el trailer del filme Mar adentro
 

 
Punto Vital Marzo 2011 ©