En medio de una verdadera terapia colectiva, el psicomago (también psicochamán) y otrora mimo, cineasta (ilustres son sus filmes ‘Fando y Lis’, ‘El topo’ y ‘La montaña sagrada’), tarotista, escritor, creador de cómics, entre muchos otros, Alejandro Jodorowsky, deleitó a cientos de personas en el Teatro Caupolicán, con su Cabaret Místico, una de las obras que lo han hecho retornar varias veces a Chile.
Hoy, residente en Francia, este hombre de 81 años es imparable y en esta oportunidad entregó al público de Santiago una charla magistral acerca de cómo debemos mirarnos a nosotros mismos. Eso, unido a un par de sanaciones colectivas y hasta una improvisada celebración matrimonial, hizo de ésta una experiencia que para muchos será inolvidable.
Punto Vital estuvo en este nuevo Cabaret Místico y no nos dejamos de sorprender con las palabras de Jodorowsky, que si bien para algunos no resultaron ninguna novedad, para otros sí hicieron mucho sentido, principalmente en lo que respecta al desarrollo personal y al crecimiento interno que todos debemos cultivar y que – seamos sinceros – muchas veces dejamos de lado.
En cuanto a las ideas que sirvieron de base al psicomago, una de las más desarrolladas fue aquella de los niveles de conciencia en los que toda persona se mueve y que pueden recorrer caminos tan disímiles como el del explotador, el generoso, el iluminado y el sano, entre otros.
“Lo que podemos hacer es tratar de elevar ahora mismo nuestro nivel de conciencia”, dijo Jodorowsky azuzando a la audiencia para que participe en esta sanación colectiva y al mismo tiempo individual, donde según sus palabras “el inconsciente cree en la metáfora y acepta nuestras proyecciones”, dejando claro con esto que somos nosotros quienes podemos adaptarla hacia algo mayor o supremo si se quiere. |