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La nutrición contribuiría a potenciar o prevenir el cáncer
 
Somos (y padecemos) lo que comemos
Para algunos, la nutrición puede ser perfectamente una terapia natural para combatir e incluso potenciar enfermedades tan complejas, pero a la vez tan comunes como el cáncer. Es así como ciertas investigaciones han probado que algunos nutrientes y sustancias son capaces de favorecer y eliminar estas células malignas.
 
Carla González C.
 

El cáncer es quizás una de las enfermedades que más se ha masificado durante el último tiempo. La proliferación de células malignas se produce lenta y progresivamente, provocando en las personas que lo padecen, una disminución en la calidad de vida que muchas veces termina por invalidarlos de sus actividades cotidianas.

Es así como a los ya conocidos tratamientos, la nutrición se suma como una alternativa – o más bien complemento – para lograr que estas personas tengan un mejor pasar e incluso aminorar la invasión de células cancerígenas en su organismo Además, estudios plantean que una adecuada y sana alimentación no sólo contribuye en los enfermos, sino que también podría servir de prevención de esta patología.

 
CONAC (Corporación Nacional del Cáncer) denomina a este trastorno como “un conjunto de muchas enfermedades que tienen en común que algunas células del cuerpo comienzan a crecer fuera de control, originando problemas en su lugar de origen o en otros órganos” (sic).
 

La nutricionista y vicepresidenta del Colegio de Nutricionistas de Chile, Nelba Villagrán Arias, se manifiesta una convencida de los buenos resultados que se pueden obtener mediante una terapia mediante el uso de los alimentos. Al respecto, menciona que lo importante es trabajar por la integración entre las nociones científicas y las consideradas complementarias en el campo de la nutrición, pues estas últimas (milenarias en ocasiones), aún no son del todo tomadas en cuenta.

Es así como afirma que el concepto mejor calificado para nombrar a esta terapia debiera contener a la nutrición, dejando de lado el concepto de dieta (forma de vida), vocablo que para ella está actualmente muy difamado. “La dietoterapia es lo que estudiamos los nutricionistas y médicos, pero la palabra dieta está tan desprestigiada que me parece que es más moderno llamarle nutriterapia, pues se trata de la terapia a través de la nutrición”, explica.

En palabras de la nutricionista, la idea de poder a través de los alimentos contribuir en la sanación y tratamiento de los enfermos, surgió a partir del postulado de Linus Pauling – químico estadounidense ganador del premio Nobel – quien mencionó que la vitamina C usada en grandes dosis “era capaz de curar el cáncer”.

De allí que las investigaciones surgieron en torno al tema y durante el siglo XX, Nelba Villagrán comenta que se descubrió que los alimentos no sólo contenían nutrientes, sino que también había en ellos “extraños elementos o sustancias de los cuales no se demostraba ninguna carencia si es que no estaban” presentes en el organismo. A estos se les denominó fitoquímicos y se les atribuyeron propiedades terapéuticas.
En este mismo contexto, la especialista cuenta que como el cáncer es “uno de los flagelos que azota a la humanidad”, también se estudió de manera especial la incidencia de los fitoquímicos en distintas formas de manifestación de esta patología, “concentrando estas sustancias en experimentos de laboratorio y descubriendo que efectivamente muchas de ellas sí frenaban el desarrollo del cáncer en algunas de las etapas”, como la de la proliferación de las células enfermas.

 
Alimentos: favorecedores y preventivos del cáncer
 

Grasas saturadas, radicales libres, grasas trans, algunos aditivos químicos, el tabaco, los rayos ultravioleta, entre otros, son algunos de los compuestos que están contraindicados para el ser humano, pues su consumo o exposición viene de la mano de algunas enfermedades como las afecciones cardiacas y la obesidad, esta última otra de las patologías que está afectando en demasía a la población.

Con respecto a la ayuda de la nutrición en los tratamientos del cáncer y según la miembro del Colegio de Nutricionistas, “la nutriterapia puede actuar sobre el tumor, llevando a cabo una terapia que impide tanto la angiogénesis (vasos sanguíneos que permiten la interconexión de las células malignas) como la multiplicación de las células”, manifiesta.

 
     

“Si consumo una dieta vegetariana variada y bien estructurada, tendré un cóctel anti cancerígeno en mi plato”, enfatiza y además señala que esto sólo se dará si los productos no están contaminados con pesticidas u otro tipo de sustancias químicas que pudieran causar además otros perjuicios en nuestro organismo.

Frente a esto, Nelba Villagrán sentencia que algunos de los compuestos fitoquímicos de frutas y hortalizas que contienen propiedades saludables comprobadas por estudios científicos, son la cúrcuma – la que mezclada con la pimienta potencia aún más sus facultades – el licopeno, componente que puede encontrarse por ejemplo en el tomate y que se relaciona con el buen control del cáncer de próstata (se potencia consumiéndolo cocido); los polifenoles, sustancias del té verde, entre otros.

 
Otros compuestos importantes son las isoflavonas que pueden encontrarse en la soya y que aportarían en cánceres hormona - dependiente de próstata y mamas; la vitamina B17 presente en la pepita de la manzana; los cereales integrales, etcétera. Por otro lado, se menciona que el jengibre y el aloe vera ayudan a sobrellevar mejor los efectos negativos de la quimioterapia.
 

Siguiendo con este tema, la profesional afirma que además de las sustancias, hay alimentos que por sí solos tienen efectos anticancerígenos y que por lo tanto es de suma importancia su consumo. Entre ellos menciona a la cebolla, frutilla, arándanos y berries en general, uva negra y con pepa, ajo, cítricos, coles, brócolis, etcétera.

Frente a la posibilidad de que una dieta saludable cure un cáncer, la nutricionista es enfática al señalar que eso aún no puede ser asegurado, porque aunque se conozcan todas estas cualidades relacionadas con los alimentos y sus sustancias químicas, todavía faltan estudios que incorporen las cantidades necesarias que podrían llevar a una posible recuperación.

“Con esta nutriterapia funcional no se pretende decir que la gente se va a curar del cáncer, pero sí se intentará incorporar en sus dietas todos aquellos alimentos en los que está comprobado su aporte en el freno del desarrollo del tumor”, admite.

Por otro lado, recalca que la gente debe tener claro que a algunos pacientes este tipo de procedimiento le hará muy bien, mientras que a otros no les surtirá quizás ningún efecto. “Frente a no hacer nada y hacer algo, hagamos algo, pero siempre diciendo la verdad”, manifiesta.
 
Un plato anti – cáncer
 

Para hacer más concreto aún este tema, el médico psiquiatra francés David Servan Schreiber presentó una suerte de “plato anticancerígeno”, algo así como una pirámide alimenticia de aquellos productos que serían un positivo aporte, no sólo para los pacientes que padecen de cáncer, sino que también para todas las personas, a modo de prevención de este flagelo.

Así, la idea es poder incorporar la mayor cantidad de alimentos saludables, frutas y verduras de todos los colores, ácidos grasos Omega3, cereales, entre otros y por otro lado, dejar atrás malos hábitos como fumar y beber alcohol, además del padecimiento de depresión, estrés y sedentarismo, etcétera.

Algunos de los alimentos que pueden incorporarse en este gran plato son:

 
     

- Proteínas obtenidas de pescados, carnes y huevos biológicos, tofu.
- Cereales integrales, multigranos, arroz integral, quinoa, amaranto.

- Lípidos provenientes de la mantequilla biológica, aceite de oliva extra virgen y frutos secos. También se incorporan las hierbas aromáticas y especias como el curry, romero, ajo, entre otros.
- Frutas y verduras de variados colores y legumbres.

 
Punto Vital Agosto 2009 ©
 
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