Se tiende a pensar que sólo en ciertas personas es necesario ingerir alimentos cada determinado período de tiempo. Sin embargo, los beneficios de la merienda son para todos, a pesar que -para muchos- esta comida es la menos valorada mientras otros aprovechan este momento para consumir alimentos ricos en azucares y grasas.
Existe el conocimiento popular de que se debe reducir o suprimir alguna comida para combatir el sobrepeso o mantener una mejor alimentación. Esta dinámica afecta la ingesta de las desconocidas meriendas, por ser consideradas como comidas sin relevancia, por lo que habitualmente son las primeras en desparecer de nuestra dieta.
La directora del Centro Psico Nutricional (NUT), Gloria Jury, define la merienda como “una colación, es decir, es un tiempo de comida intermedio entre el desayuno y el almuerzo o entre la once y la cena o entre el almuerzo y la cena”.
Los principales problemas comienzan cuando al eliminar la merienda de nuestra alimentación se ingieren alimentos durante esas horas, en especial aquellos con un elevado aporte de grasas saturadas y azucares, lo que en cierto modo favorecen la aparición de enfermedades cardiovasculares, diabetes y otras patologías asociadas a una alimentación desequilibrada.
La mayoría de las personas desconocen la importancia de la merienda, la cual responde a necesidades fisiológicas evidentes. El organismo necesita reponer las reservas consumidas y también un aporte continuado de glucosa (alrededor de 100-150 gr.) para que el cerebro funcione correctamente.
“El principal aporte de la Merienda es que su objetivo es llegar con menos hambre a la comida programada y permitir al organismo generar un ritmo menos ansioso”, sostuvo la especialista. Además, la merienda supone un paréntesis y una recarga de energía muy útil y necesaria para continuar la jornada o para emprender una serie de actividades que requieren un esfuerzo psíquico y/o físico.
Los expertos en nutrición se han referido en reiteradas oportunidades a la necesidad de adquirir unos adecuados hábitos alimenticios que garanticen una correcta dieta y una de las claves para conseguirlo consiste en distribuir el aporte energético y de nutrientes en cinco ingestas diarias: desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena.
Para buena parte de la población -que busca por muchos medios y formas bajar de peso- cuesta comprender que el reiterado consumo de alimentos sea beneficioso para su dieta.