“En esta historia, el personaje principal es la historia misma”, menciona Simón Bross en una de las entrevistas que dio a los medios mexicanos al momento de estrenar “Malos hábitos” (2007), cinta que muchos consideran como una obra sobresaliente dentro del mercado cinematográfico azteca, para ellos, muy mal venido con el paso del tiempo.
El filme narra tres historias que por diversas circunstancias se van uniendo, en este caso en torno a los trastornos alimenticios o si se quiere, a la relación de las personas con los alimentos. Así, la anorexia, la bulimia y las obsesiones con respecto a la comida se entrelazan para dar cuenta de una realidad que sin quererlo, Simón Bross pone en el tapete.
“Hicimos Malos hábitos para entretener, pero si una niña bulímica pide ayuda tras ver mi cinta, me doy por bien servido”, comentó el azteca en entrevista al periódico mexicano, La Crónica y con eso deja claro que su primera intención no fue precisamente denunciar este tipo de trastornos. Sin embargo, la primera lectura – la más superficial – de este texto, así lo denota.