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Tu jardín puede estar repleto de hierbas “milagrosas”
Algunas de las hierbas más comunes que encontramos en nuestras casas pueden llegar a ser grandes aliados para aliviar diversas dolencias
 
Equipo Redacción Punto Vital
 

Su poder sanador fue por mucho tiempo parte de la sabiduría de las abuelas. Agüitas milagrosas a base de hierbas que crecían con frecuencia en el jardín. Sin embargo, en la actualidad aumenta cada vez el interés por las propiedades curativas de las plantas, al punto que el estudio de las plantas medicinales se considera ya una medicina complementaria.

Las hierbas cuentan con principios químicos de tipo farmacológico que han demostrado su utilidad en el tratamiento de diferentes dolencias muy comunes en las personas.

¿Conoces las propiedades de algunas de las hierbas de tu jardín? A continuación te mostramos sus beneficios.

Ruda

Nativa de Europa, su nombre proviene del griego reuo (liberar). Existen algunas creencias que una planta de ruda situada a la izquierda de la puerta de casa trae buena fortuna a sus moradores.

Lo que sí es seguro es su poder como antiespasmódico y remedio digestivo. Sirve además para reducir los dolores de cabeza tensionales, debido a su acción vasodilatador.

Sin embargo, se debe tener cuidado con esta planta. Su consumo debe ser moderado ya que en grandes cantidades puede provocar hemorragias y convulsiones.

Menta

El mentol tiene propiedades como antiséptico natural de tipo intestinal y anestésico. Evita la formación de gases en el estómago.

Se usa en dolores reumáticos y musculares, afecciones respiratorias (resfríos, gripes, bronquitis y sinusitis).

La esencia de menta es estimulante del sistema nervioso, siendo ingerida usualmente como té o gotas.

Manzanilla

Nativa del sur de Europa, fue traída a América por los españoles. Esta hierba es antiespasmódica, antiinflamatoria y antialérgica, ayuda a la cicatrización de la piel y mucosa.

La manzanilla ayuda a combatir los trastornos intestinales, gastritis, úlceras gastroduodenales, vómitos y digestiones lentas. Además, aumenta la secreción de bilis, es diurética, antiulcerosa y alivia los dolores de la menstruación.

Por su contenido de aceite esencial, ayuda también a cicatrizar y desinfectar heridas, al tener una acción antibiótica, antimicrobiana y contra los hongos.

También ayuda frente a cuadros nerviosos.

Llantén

Conocida en nuestro país desde tiempos remotos, se le conoce como la “hierba curalotodo” por sus extraordinarias propiedades sanadoras.

Tanto sus hojas como semillas y raíz tienen efectos antiinflamatorios, cicatrizantes, diuréticos, expectorantes, antisépticas, anticancerígenos y antibacterianas, además de ser utilizada en casos de úlceras estomacales.

Matico

Arbusto propio de esta zona del continente, sólo se encuentra en Chile, Perú y Argentina.

Es un poderoso cicatrizante en todo tipo de heridas, tanto internas(úlceras digestivas) como externas (cortes en la piel)

Toronjil

También llamada melissa, se le conoce popularmente como la “hierba para la penas”. Y es que el toronjil se emplea frecuentemente en infusiones de relajación, contra la ansiedad y depresión, además de actuar como sedante y protector de la memoria.

Se emplea para reanimar desmayos, en problemas cardíacos como palpitaciones, para calmar los nervios y angustias, vómitos del embarazo y dolores de cabeza.

 
Punto Vital Octubre 2006 ©
 
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