La idea entonces fue someterlos a una dieta compuesta de todo lo que nos han venido diciendo que debemos eliminar (o por lo menos restringir lo que más se pueda) de nuestros platos; papas fritas, pasteles, helados, chocolates, pizzas, entre otros, sumando la indicación de no realizar ningún tipo de actividad física e incluso que caminaran lo menos posible (para controlarlo, se les entregó un cuentapasos para así registrar sus movimientos).
Luego de cuatro semanas, los resultados fueron sorprendentes y dejaron claro entre otras cosas que “todos tendríamos un peso natural determinado biológicamente y que varía de una persona a otra”. En ese sentido, “el cuerpo hace todo lo posible para que ese peso se mantenga, sea éste alto o bajo”.
Con esto, los especialistas advirtieron que tampoco es saludable confiarse en esta premisa y comer a destajo echándole la culpa a la biología, pues aseguraron que también es posible “educar” al cuerpo consumiendo alimentos sanos desde pequeños para evitar el aumento del tamaño de las células adiposas que frente a un exceso de alimentación, llegan al límite obligando a la creación de más células, de las que lamentablemente uno no se podrá deshacer jamás.
Puedes encontrar el documental Why are thin people not fat? a través de algún buscador y en el sitio de Youtube puedes verlo en 6 partes. Aquí te dejamos con la primera de ellas. |