Así, consecuencias medioambientales (a mayor producción, mayor explotación de recursos naturales como el suelo y el agua), para el consumidor (debido a las hormonas que se le inyectan a aves, vacuno y cerdos) y la enorme cantidad de animales (en el caso de Brasil, las cabezas de ganado casi igualan a la población) junto con la manera en que se le trata (el documental posee imágenes crudas, pero necesarias), son un cúmulo de situaciones que “La carne es débil” supo reunir de manera positiva en esta cinta.
Con esto, la opinión que puede forjarse el espectador es muy importante y hasta decisiva. La idea – quizás para los gestores de este documental - es que quienes no pueden vivir sin comer carne al menos se pregunten ¿qué pasaría (con la producción, la comida rápida, el maltrato animal, la contaminación del planeta, la salud, la dieta y nuestro presupuesto) si disminuyo mi consumo? |