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¿Cuál es el costo de perder mucho peso?
 
El lado B del bypass gástrico
Actualmente, el bypass gástrico es la operación más común entre las personas obesas que han probado de todo para adelgazar. Y aunque los médicos aseguran que es el método más eficaz, también posee un lado negativo, como el porcentaje de fracasos y efectos secundarios tan importantes como la mala absorción de los nutrientes.
 
Carla González C.

A pesar de que se realiza desde 1966, desde hace poco tiempo que el bypass gástrico se posicionó en el primer lugar entre las alternativas que tienen las personas con obesidad extrema para poder bajar de peso y alcanzar un mejor peso corporal y también, una mejor salud y calidad de vida.

El objetivo de este bypass – también cirugía bariátrica – es descrito en la enciclopedia médica Ferato como “un procedimiento quirúrgico que altera el proceso de digestión” y que se establece como la única forma que tienen los obesos extremos (o mórbidos) que antes han visto fracasar sus intentos por adelgazar mediante dietas, ejercicios y medicamentos.

Con estas virtudes, varios han sido los candidatos a este popularmente llamado “corcheteo” del estómago y que alcanzaron la meta propuesta. Sin embargo, no muchos saben que también existe un número no despreciable de pacientes que han fracasado en su intento por mantener un peso normal, esto pues efectivamente bajan 20, 50 y hasta 60 kilos y más, pero luego de unos años vuelven a subir, quizás no hasta alcanzar su peak, pero sí se pueden enfrentar fácilmente a 30 kilos que ya habían dado por perdidos.

En el sitio Obesidad UC se menciona que el bypass gástrico es “la cirugía de la obesidad más frecuente en Chile y en el mundo” y en cuanto a su éxito informa que “tiene una alta efectividad, con pérdida del 60 a 70% del exceso de peso en un año, y una mejoría importante de las enfermedades asociadas”.

Entonces, a la idea de que esta cirugía puede para algunos ser la única solución para bajar de peso (y quizás esto realmente es así para estos casos), muy pocos hablan de lo que sucede después de salir del quirófano, sin duda la etapa más difícil para estos pacientes.

A lo anterior hay que mencionar además que dentro del cuerpo del paciente que se somete a la cirugía bariátrica también hay cambios que van más allá de la eliminación de grasa. Algunos de ellos es el déficit de vitaminas y la mala absorción de nutrientes, situación que luego de la cirugía perdura para siempre en la persona.

Con respecto a lo que sucede luego del bypass gástrico, la doctora Eliana Reyes - médico cirujano y especialista en nutrición clínica - afirma que los pacientes deben someterse en la instancia post operatoria “a todo un programa de nutrición equilibrado bajo en calorías”, el que en ocasiones puede ser no tolerado por la persona, causándole vómitos y una posterior deshidratación.

En ese sentido dice que “la deshidratación puede ocasionar cálculos en los riñones porque al dejar de orinar se concentran todos los líquidos en el cuerpo y es por eso que es necesario que estas personas se hidraten constantemente”.

Además, continúa: “quienes vomitan mucho y prácticamente no ingieren nada, junto con la deshidratación            tienen grandes déficit de vitaminas, especialmente de B1 y B6 y eso produce cambios neurológicos y también estéticos. También puede existir un déficit de ácidos grasos esenciales porque como ahora estos pacientes tienen mala absorción, no absorben esa grasa ni tampoco las vitaminas liposolubles”.

En palabras de la especialista, la cirugía del bypass gástrico sale mal – y esto ocurre cuando se vuelve a subir de peso siendo catalogado como fracaso si el paciente sube el 100% del peso que perdió – “cuando la persona empieza a beber alcohol y a comer cosas que le engordan como por ejemplo productos con azúcar. La gente que no es capaz de dejar estas cosas tiene un porcentaje de éxito limitado”, afirma.

Alteraciones en el sistema digestivo

Es claro que este tipo de operaciones quirúrgicas resultan invasivas para el cuerpo humano, pues se interviene el estómago para dejarlo más pequeño y así permitir que la persona no pueda ingerir la misma cantidad de alimentos que antes y por ende, bajar y controlar su peso.

La pediatra y especialista en medicina ayurvédica, doctora Susana Urrutia, menciona que  “el estómago como parte del sistema gastrointestinal es de vital importancia porque es allí donde empieza a operar esta maquinaria que tiene que absorber y finalmente asimilar los nutrientes”.

Para la especialista, lo interesante de este sistema es cómo opera, pues “se trata de un alimento - una sustancia macro – que tiene que convertirse finalmente en energía para que pueda ser utilizado por las células y para que éstas a su vez puedan desarrollar su función vital”.

 

Por esa razón, afirma que “sin el estómago, estamos perdiendo una parte fundamental por donde se procesan los alimentos para que puedan recorrer todo el camino hacia las células” y en ese sentido añade que el bypass funciona “casi como una gastrectomía, es casi sacar todo el estómago para dejar su parte inicial unida a una parte del intestino delgado, el que de paso, también queda con un segmento fuera”. Es una suerte de gran barrera al transito natural de los alimentos, comenta.

“No sabemos qué otros daños se pueden estar produciendo en otras áreas de la fisiología de la persona con bypass gástrico porque si bien se entiende que el intestino delgado suplirá en parte las funciones del estómago, esto no será en su totalidad, porque deberá suplementar la carencia con vitaminas y minerales de por vida”, afirma la doctora Urrutia.

Uno de los cuestionamientos que realiza la médico es acerca de cuál es la evolución de estos pacientes luego de 20 ó 30 años de la operación. “No sé qué otro tipo de deficiencias tiene la salud que les pueda provocar otros problemas, quizás mucho más graves que la misma obesidad”, manifiesta.

¿Cómo trabaja la Ayurveda?

Con respecto a cómo ve la medicina ayurveda este tipo de intervenciones, la doctora Susana Urrutia cuenta que este enfoque “es bastante conservador con la fisiología, es decir, si hay un órgano que no tiene deterioro, hay que mejorar su función y no intervenirlo como lo hace precisamente esta operación.

De esta manera, menciona que si hay un paciente con obesidad, se trabaja con los órganos comprometidos y con toda su fisiología para que éste pueda “hacer uso de todo su potencial y de lo bueno que tiene para poder arreglar el trastorno metabólico. La idea es mejorar lo que se tiene y no sacarlo”, sostiene.

Para la pediatra, el enfoque conservador con el que trabaja la ayurveda va en paralelo con su misión, la de armonizar todos los órganos. “Si uno tiene uno de ellos dañado, algo habrá que se pueda rescatar y eso rescatable hay que mejorarlo. Por eso hay que ser muy cuidadoso con la selección de los pacientes obesos que van al bypass”, sostiene.
 

Es por esa razón que quizás la especialista apuesta por la recuperación a través de otras vías y si bien menciona que la idea es que medicina alópata y complementaria se unan en pro de la salud de la población, también asegura que un paciente obeso perfectamente puede ser tratado de buena manera con la medicina ayurvédica.

Así, dice que existen terapias dentro de este enfoque que pueden ser muy beneficiosas para “activar y mejorar la energía metabólica (agni) del paciente quien finalmente ha perdido mucho metabolismo. Se puede ayudar a esa persona avivando su fisiología, pero desde sus planos cuánticos”.

De esta manera, cuenta que existen herramientas como las relacionadas con técnicas de respiración, meditación y yoga, experiencias como el panchakarma, aplicación de aceites, masajes, aprender a comer, entre otros, todos concebidos como un estilo de vida y no como una terapia esporádica.

“Si el paciente es el principal actor de su sanación y a través de las rutinas ayurvédicas se logra activar los mecanismos de autoreparación, definitivamente va a bajar de peso, esto sólo si hay disciplina de por medio”, asegura.

Por último, la doctora Urrutia advierte que “si un alimento no pasa por todas las etapas de digestibilidad termina siendo una toxina para el cuerpo en vez de un nutriente que mantenga la función vital de la célula”.

Eso – dice – “sería a modo de conclusión en cuanto a lo que un bypass gástrico podría producir, porque los pacientes que tienen esta intervención tienen toneladas de radicales libres y eso es grave porque puede generarles una enfermedad crónica como el parkinson, esclerosis múltiple, cáncer, etcétera”, asevera.

Punto Vital Abril 2013 ©
 
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