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Equipo Redacción Punto Vital

El consumo regular de productos a base de gel de Aloe Vera constituye un saludable complemento nutricional para nuestro organismo.


Sus hojas verdes, alargadas y duras parecen tener esconder más de un secreto. El Aloe Vera posee tantas cualidades beneficiosas para la salud humana que está considerado un milagro único de la naturaleza.

En la actualidad crece el número de personas que han incorporado el Aloe Vera a sus vidas, ya sea como parte de cuidados estéticos, de una alimentación saludable o para restablecer la salud del organismo. ¿Qué es lo que nos ofrece esta planta milenaria? ¿Cuántos secretos quedan aún por descubrir en sus hojas? Te invitamos a conocer esta maravillosa planta y sus propiedades.

Origen

De origen milenario, lo que conocemos hoy como Aloe Vera nació en la región mediterránea del Sur de Europa y del África Norte, siendo una de las cuatro variantes de la planta que han podido identificarse con propiedades curativas, dentro de las más de 300 especies de Aloe existentes. La más popular y utilizada es el Aloe barbadensis Miller, que es lo que conocemos como Aloe Vera o Sábila.


Esta planta perenne, cuyo nombre deriva del árabe “alloeh” (sustancia brillante y amarga) pertenece a la familia botánica de las Liliáceas, de la que forman parte además el ajo, la cebolla y los espárragos, todos alimentos con reconocidas propiedades medicinales.

A través de la historia diferentes culturas y civilizaciones han aprovechado las propiedades del Aloe. Es así que el Aloe Vera era considerado en el Mundo Antiguo un producto natural esencial para alcanzar belleza y salud. Incluso la figura de Cleopatra se asocia al uso de extractos de aloe para cuidar su piel y verse bella.

Mientras los romanos y griegos conocieron el valor de esta planta para curar heridas, al continente americano el Aloe Vera habría sido introducido por Cristóbal Colón quien ya la usaba como medicamento para su tripulación.

Se sabe que el Aloe Vera es rico en vitaminas, aminoácidos y enzimas. Tiene una gran capacidad para conservar el agua de lluvia por que le resulta fácil sobrevivir en terrenos áridos o arenosos. En las hojas verdes externas están contenidas el mayor contenido nutricional de la planta.


El Aloe Vera era considerado en el Mundo Antiguo un producto natural esencial para alcanzar belleza y salud. Incluso la figura de Cleopatra se asocia al uso de extractos de aloe para cuidar su piel y verse bella.


Propiedades

Desde un punto de vista nutricional, son muy pocos los alimentos naturales que pueden demostrar una cantidad tan grande de propiedades curativas. Se ha logrado establecer que el gel de Sábila contiene de manera natural más de 75 nutrientes, 200 compuestos, 20 minerales, 18 aminoácidos y 12 vitaminas.

Al Aloe Vera se le atribuyen propiedades para la curación de quemaduras, heridas, picazón, psoriasis, dolores de cabeza, enfermedad de las encías y problemas digestivos, solo por nombrar unos pocos. El gel de Sábila tiene propiedades antibióticas, astringentes, hidratantes, anticoagulantes, y estimula el tejido colágeno para su cicatrización.

Entre los nutrientes más importantes que contiene el gel de Sábila se encuentran:

  • Vitamina B1, que ayuda al metabolismo, la actividad cardiovascular y la función del cerebro y el Sistema Nervioso.
  • Vitamina B2, contribuye al crecimiento corporal y producción de glóbulos rojos.
  • Vitamina B3, convierte alimentos en energía. Su ausencia provoca pelagra, y eventualmente dermatitis, diarreas y trastornos mentales.
  • Ácido Fólico, previene malformaciones del Sistema Nervioso.
  • Vitamina C, contribuye a la formación de dientes y encías, absorción del hierro, cicatrización de heridas y cumple papel antioxidante.
  • Vitamina E, antioxidante natural y regulador de radicales libres.
  • Vitamina A, antioxidante, previene problemas cutáneos, acné y psoriasis.
  • Minerales, tales como calcio, fósforo, hierro, potasio, sodio, magnesio, cobre y zinc.
  • Aminoácidos, tal como la arginina.
  • Enzimas, que estimulan el sistema inmunológico, promueven la acción analgésica y antiinflamatoria, previenen la acumulación de agua en el cuerpo y ayudan en el proceso de digestión.
Otras sustancias con efectos medicinales: Aloina (antibiótico, purgante), isobarbaloina (analgésico, antibiótico), ácido aloetico (antibiótico), emodina (bactericida, laxante), ácido cinámico (analgésico, anestésico), aceite eterolo (tranquilizante) y ácido crisafanico (fungicida para la piel).

Punto Vital Octubre 2006©


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