Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ ALIMENTACION
 
 
 
Cada día hay más presencia de alergias alimentarias
 
¿Es la industria la que echó a perder nuestra nutrición?
Sentir que los alimentos le hacen mal al organismo es algo que cada día se repite en más personas. Las alergias y las intolerancias a ciertos componentes – también presentes en fármacos y otros productos – han hecho que la calidad de vida de algunos se empañe muchas veces sin saber por qué.
 
Carla González C.

Comer e hincharse; comer y sentir dolor de estómago, náuseas y diarrea; comer y tener la sensación de que los ganglios se inflaman; comer y empezar a ver cómo aparecen ronchas que pican en la piel. Todos estos son síntomas de alergias e intolerancias alimentarias, problema que aqueja a varias personas, muchas de ellas sin siquiera sospechar qué es lo que les está pasando.

Quienes saben en cambio que tienen problemas de este tipo, son más cautos y se preocupan de revisar las etiquetas de los alimentos antes de comprarlos o simplemente de dejar de lado todo aquello que saben que tendrá una repercusión negativa en su organismo. ¿Pero qué sucede con los que no tienen idea de qué es lo que les pasa?

Actualmente sigue habiendo un número importante de personas que viven visitando a los médicos y que a pesar de los exámenes, no consiguen dar con el motivo de sus molestias. De allí que diagnósticos erróneos y una larga lista de fármacos son la única solución que estos pacientes suelen encontrar.
 
“El día a día de las personas con alergias e intolerancias a los alimentos no es nada fácil porque necesitan mantener lejos de su dieta la sustancia que su cuerpo no tolera. Por ejemplo, los que tienen problemas con la lactosa deben tener cuidado con el vino que van a tomar, ya que algunos son fermentados con esta sustancia” (Diario El Mundo, España).

La nutricionista y vicepresidenta nacional del Colegio de Nutricionistas, Nelba Villagrán Arias, cuenta que tal como en otros países, los chilenos también se han visto afectados por un incremento en las alergias e intolerancias alimentarias. “Lo que ha pasado en el último tiempo es que en el caso de las alergias, éstas han aumentado a mi juicio, a causa de la gran cantidad de moléculas creadas por la tecnología alimentaria que no existen en la naturaleza”.

Según cuenta la especialista, “hay un listado de los alimentos que con mayor frecuencia pueden producir alergias, pero en mi consulta he visto casos de niños alérgicos al arroz, a la  carne de vacuno, al pavo, pollo, avena, lácteos, porotos, quínoa y muchos más”, alimentos que quizás en épocas anteriores era impensado que alguien pudiera sentirse mal consumiéndolos.

En ese sentido, dice que la razón de todo esto no es porque hayan “alimentos escondidos” dentro de otros, sino que es aún peor porque se tratarían de “tóxicos escondidos” y de allí el por qué de todos los síntomas desagradables que pueden incluso acompañar a las personas durante toda su vida.
 
Lactosa por todas partes

Nelba Villagrán afirma que la lactosa – “azúcar que está presente en todas las leches de los mamíferos y alimentos preparados” – es uno de los componentes que más problemas trae a quienes padecen de intolerancia a ella.

Tal como afirma, la lactosa es utilizada por la tecnología además para “mejorar la textura, dar esponjosidad y fijar más agua en algunos productos y también medicamentos y es por eso que la industria no puede prescindir de ella porque es parte de la formulación del producto. Es parecido a lo que ocurre con la sal”, menciona.

Es por eso que quienes son diagnosticados con intolerancia a este componente deben estar siempre alerta a lo que comen, pues no sólo los derivados de la leche lo contienen, sino también otros productos como algunos vinos, las papas fritas con sabor, algunas sopas, fiambres, edulcorantes, embutidos, medicamentos, complejos vitamínicos y algunos dentífricos, entre otros.
 

Con respecto a por qué se produce la alergia y la intolerancia alimentaria, la especialista afirma que “nadie lo sabe” y que en ese sentido no hay ninguna evidencia científica que compruebe su origen.

Sin embargo, como nutricionista piensa que “el aumento en las alergias se debe principalmente a la contaminación ambiental que ha hecho que los sistemas inmunológicos sean cada vez más reactivos frente a todas estas sustancias que finalmente son ajenas al hombre y como la dieta está compuesta principalmente por muchas moléculas artificiales y pocos alimentos naturales, entonces el sistema inmune se ve constantemente bombardeado por esto, hasta que llega un momento en que falla”.
 
Otro componente “escondido” en los alimentos es el gluten, proteína protagonista para los celíacos y que no sólo se encuentra en los productos derivados de la harina, sino que también en las legumbres en conserva, las papas, la carne enlatada, los embutidos, los productos congelados, las sopas, las frutas en almíbar, frutos secos, cerveza, café en grano y colorantes alimentarios, entre otros.

Un aspecto importante considerado por la nutricionista es la razón por la cual son ahora los recién nacidos los que ya vienen con estos problemas. Según menciona, “está comprobado a través de las ciencias ómicas que todo esto comienza desde la primera generación y se extiende por tres más, es decir, si una mujer queda embarazada hoy y come una gran cantidad de alimentos alergénicos, le va a traspasar esto a su hijo y al hijo de éste”.

De esta manera subraya la importancia de prevenir estas alergias “alimentando bien a las nuevas generaciones porque todo lo que suceda en el entorno de los genes no sólo va a repercutir en el adulto, sino también en su descendencia”.
Para Nelba Villagrán, “esto es similar a un interruptor de la luz. Si uno lo enciende y lo apaga a cada rato va a llegar un punto en que no va a funcionar más. Esto es igual; es una activación constante de una serie de enzimas y sistemas que si no funcionan adecuadamente, impedirán que la persona excrete toda la toxicidad y todo eso va a ir quedando dentro del organismo, la mayoría en el tejido adiposo y es por eso que las personas gordas tienen más tóxicos en el cuerpo que los flacos”, manifiesta.

Una nueva ley de etiquetado

La vicepresidenta del Colegio de Nutricionistas cuenta que el proyecto de ley que obligaría a la industria a mejorar el etiquetado de los productos está por fin avanzando. Según afirma, “sólo falta la firma del Presidente Sebastián Piñera” y en ella “aparece la exigencia de declarar en la etiqueta de todo alimento la existencia de leche, soya, gluten, sal, maní, huevo, mariscos y de una serie de componentes que se han detectado como mayormente alergénicos”.

Punto Vital Agosto 2012 ©
 
Artículos Relacionados
No comas eso que te da alergia
Intolerancia a la lactosa: una afección silente
Celíacos: aún queda mucho por hacer