“No he visto ningún artículo que diga que cierto alimento ayude a manejar el estrés, lo que no significa que no haya. Sin embargo, personalmente no creo en eso, pienso que ideas como estas son sobrevendidas a mucha gente que está desesperada, seguramente bajo mucho estrés y que tomará alguno de estos consejos. No olvidemos el efecto placebo”, comenta el especialista.
En la misma línea menciona que “lo que sí recomendamos es una alimentación variada y que supla todos los nutrientes necesarios para el organismo” y en relación al tema de la vitamina, deduce que aumentar el consumo de naranjas, brócolis, ajos, cebollas, perejil, limón, papas y tomates, entre otros ayudaría a mejorar esta disminución.
En relación a la alimentación variada, el médico de la PUC explica que como no todos los nutrientes están en el mismo producto, hay que contar con diversidad. “Se deben involucrar a distintos alimentos y al mismo tiempo tomar medidas preventivas que tengan que ver a su vez con algunas enfermedades”, asevera.
De esta forma, el médico resume que lo ideal es el consumo de pescado, que debiera ser alto y por lo menos dos veces a la semana, mucha fruta, verdura y disminuir las carnes rojas para aumentar el consumo de las blancas, entre otros.
Por otra parte, el nutricionista de la Universidad de Chile, Alexander González Lizama, coincide con Rozowski y afirma que para superar o tratar el estrés psicológico no hay ningún régimen o alimentación especial. El profesional afirma además que la única relación que podría tener esta patología con la comida, es que al pasar por este estado se provocará un cambio en el organismo, donde habrá pacientes que aumentan su ingesta de alimentos y otros que disminuyen o suprimen los momentos de consumo, logrando un desequilibrio en la dieta.
“La comida no ayuda a sanar el estrés”, dice categórico González y añade que en el caso de aquellos productos de los cuales se dice que relajan como el chocolate o la leche, afirma que “esto puede que sea así, pues provocan placer y por lo tanto ayudan a la liberación de endorfinas y excitan el sistema nervioso”, pero que al tratarse sólo de un estado momentáneo con este agradable efecto, no habría recuperación de la patología. |