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Para el ayurveda, existen alimentos que activan la necesidad de seguir comiendo

 
Me come la ansiedad

Que ciertos alimentos o sustancias “activen” nuestro organismo y provoquen la necesidad de seguir comiendo no es una idea tan descabellada. Para la medicina ayurvédica, hay ciertos productos que agravan el sistema nervioso y por ende, la activación de la ansiedad.

Carla González C.

Tener en frente un plato de papas fritas, maní salado, chocolates, pasteles o galletas; saborear comidas condimentadas con ají o pimienta y disfrutar de una, dos, tres o más tazas de café al día pueden ser un placer que a algunos les terminará costando caro, pues con tan solo una probada sentirán como sus ganas de comer más y más parecieran activarse hasta no dejar nada en la mesa.

Según un artículo publicado por el portal Terra, la ansiedad “se relaciona con épocas de estrés o angustia en donde la comida se vuelve un pedacito de placer que permite dar unos momentos de felicidad a nuestro sobre exigido día a día”. ¿Pero qué pasa si son los mismos alimentos los que fomentan esta ansiedad?

Para algunos especialistas, existen algunos alimentos, productos y sustancias que reaccionan en el organismo de la persona, específicamente en el sistema nervioso, activando de alguna forma aquella sensación de comer más, la mayoría de las veces sin sentir hambre.

Según el portal Nutriguia.net, existen algunas situaciones que contribuyen a fomentar la ansiedad por comer y entre ellas destacan las dietas desequilibradas, comer sólo dos o tres veces al día, la falta de descanso y el consumo habitual de tabaco y bebidas alcohólicas o estimulantes.

La doctora Susana Urrutia Riveros, médico pediatra y especialista en medicina ayurvédica – sistema milenario que se enfoca hacia una visión integral del ser humano – afirma que la ansiedad “es vista como un agravamiento del principio metabólico o dosha vata, el que lidera a la fisiología y está relacionado directamente con el aspecto del movimiento y de todo lo que ocurre en cada célula de nuestro organismo, por lo tanto también está considerada la parte mental y emocional”.

Además, agrega que el principio vata está muy relacionado con el movimiento, la eliminación y el sistema nervioso, tanto en lo mental como en lo orgánico”, destacando en este contexto, “todo lo que sucede en el hemiabdomen inferior en donde se ubica el colon,  los órganos reproductivos, etcétera”.

Teniendo en cuenta lo anterior, la especialista indica que en los casos de personas ansiosas, “generalmente hay una relación con un agravamiento del principio vata, comentando como antecedente el tener la necesidad de comer ciertos alimentos como por ejemplo y en un porcentaje mayor los dulces”, aunque también menciona los ácidos, los picantes y los salados.

En relación a por qué son estos los alimentos preferidos por las personas ansiosas, la doctora Urrutia dice que el dosha vata “se pacifica con lo dulce, el exceso de sal y con lo ácido” y por lo tanto, es el mismo cuerpo de manera natural el que solicita estos productos para así alivianar la sensación de estrés o nerviosismo.

Las verduras verdes crudas potencian la ansiedad

Según menciona la médico pediatra, hay alimentos que claramente empeoran más aún la condición de ansiedad y si bien aclara que visto desde la perspectiva del ayurveda todas las personas son un universo único y por lo tanto cada caso es individual, sí hay generalidades que vale la pena destacar.

Entre los alimentos que aumentan la sensación de ansiedad, nombra a aquellos amargos y astringentes como las verduras verdes crudas (como la lechuga) y las que “agravan el sistema nervioso” tal como lo hacen “los picantes como el ajo, la cebolla, el ají y el rocoto”. En ese sentido afirma que “todos aquellos que sienten mucha ansiedad deben tratar de bajar el consumo de estos alimentos”.

Lo anterior tiene mucho que ver con que además, las personas ansiosas “tienen desbalance a nivel de colon, o sea poseen un colon espástico, endurecido que impide que las emociones y los pensamientos puedan fluir por el canal de eliminación, quedando estos estancados y reiterándose una y otra vez”, dice la especialista.

 

Para la doctora Urrutia, restringirles a las personas los alimentos que aumentan la ansiedad es peor, ya que agravarán mucho más su estado. Frente a la posibilidad de que estos causen adicción, la especialista es clara al mencionar que evidentemente hay un grado de dependencia lo que se ve reflejado en productos como las bebidas cola y los snack salados.

A esta lista de alimentos que de alguna manera impactan en nuestros organismo de tal manera que nos provocan las ganas de comer más y más, la doctora Urrutia comenta que otros que se suman son los fríos como los líquidos con hielo, los que fermentan como el pan (por su alto contenido de levadura), los dulces y los ácidos.

La idea, dice, no es que se veten estos productos de la dieta, pero sí debemos ser capaces de relacionar nuestros estados de ansiedad con su consumo en exceso y de allí, intentar frenar esta conducta y suplirla por la ingesta de alimentos cocidos y calientes, lo que para la médico es clave.

“Muchas veces las personas que son ansiosas y comen harto para satisfacer aparentemente esa ansiedad, no tienen ninguna rutina u horario de alimentación; comen a cualquier hora y cualquier cosa, entonces sugerirles un programa de nutrición estricto, en este caso ayurvédico, los pondrá peor. Por eso es mejor aconsejarles que consuman sopas de verduras, carnes blancas, leche, arroz, germen de trigo, tofu, gluten, naranjas, tomates, peras y lentejas, entre otros”.

Los fármacos que lo empeoran todo

No sólo los alimentos antes señalados funcionan potenciando la ansiedad en las personas. Algunos medicamentos también pueden empeorar esta situación y al respecto, la doctora Susana Urrutia comenta que “hoy existen muchos fármacos convencionales que las personas se auto prescriben para combatir la ansiedad porque ésta los lleva a comer más y por ende, a subir de peso”.

De esta manera, la especialista fija su atención en los medicamentos anabólicos, aquellos que “destruyen parte del metabolismo y generan moléculas de energía”, entre los que destacan los anorexígenos y la sibutramina.

“Estos medicamentos que crean un desbalance en el metabolismo, evidentemente formarán también mayor desbalance en la fisiología del sistema nervioso porque están generando una condición fisiológica anormal. El cuerpo es muy sabio y sabe cuántas moléculas de energía (ATP) necesita para funcionar y por lo tanto, con esos fármacos la persona está generando una condición de esfuerzo anormal y que provocará un desorden molecular”, asevera.

Según afirma, “quitar el apetito es anormal, pues se trata de una condición natural en el ser humano” y por eso señala que intervenir en este tema de manera artificial puede traer consigo más desbalance y lo más probable, más ansiedad.

La deuda de la industria alimenticia

Por otro lado, la doctora Urrutia afirma que “el mercado, sin conocer este enfoque ayurvédico, ha incorporado productos como las bebidas cola, las papas fritas, los pasteles o las pizzas para satisfacer el paladar de las personas y todo esto es justamente lo que más se come en la sociedad occidental”.

La idea, añade, es que con este tipo de productos “las personas (aparentemente) satisfacen su ansiedad y se sienten bien, y así tal como lo vemos a diario, si alguien se come un paquete de papas fritas se sentirá mejor y más contento por lo que algún grado de adicción hay ahí. Lo mismo pasa con el tabaco”, asegura.

De esta manera, opina que como población nos hemos olvidado de que existen alimentos mucho más sanos que también calman la ansiedad y pacifican nuestro organismo, dejándolos de lado por preferir en nuestra dieta aquellos que nos entregan satisfacción rápida.

 

Punto Vital Septiembre 2012 ©
 
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