Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ ALIMENTACION
 
h="160" class="botones_chicos">
 
 
El aceite de oliva posee innumerables cualidades beneficiosas para el ser humano
 
5 frutas y verduras al día: la fórmula perfecta
Los aceites “distintos” a los que estamos acostumbrados están tomándose cada vez más la mesa de los chilenos. Uno de ellos – el aceite de oliva – es quizás uno de los que posee más cualidades, todas en beneficio de la salud y nutrición de sus consumidores.
 
Carla González C.
 

No podemos negarlo. Las botellas de esos aceites que para muchos incluso parecen “exóticos” son lo primero que llama la atención. Luego, ya con más conocimiento, podemos darnos cuenta de lo beneficios que algunos resultan tanto para nuestra nutrición como para nuestra salud e incluso estética.

Uno de esos productos es el aceite de oliva, aceite vegetal que es definido por el portal aceitedeoliva.com como “un zumo de fruta natural que conserva el paladar, perfume, vitaminas y todas las propiedades del fruto del que procede”.

Rico en vitaminas A, D, E y K y poseedor de un alto contenido de ácido oleico, este aceite que puede encontrarse en las categorías de “extra virgen”, “virgen” y “aceite de oliva” posee 9 calorías por gramo, igual número que otros aceites, pero con la diferencia de que éste incide de manera mucho más positiva en el organismo de quienes lo consumen.

Con todo lo anterior, este producto – que además se puede consumir crudo y cocido sin que pierda sus propiedades – tiene la capacidad de interceder en algunas patologías, ya sea para prevenirlas como también para las que ya están presentes en nuestro organismo. La idea es conocerlo y hacerlo parte de la dieta.

 
Según el portal de la Asociación gremial de productores de aceite de oliva – Chile Oliva – actualmente, nuestro país produce alrededor de 1.500 toneladas de aceite de oliva extra virgen.
 

La nutricionista de la Universidad de Chile, Carolina Wittwer, menciona que el aceite de oliva perfectamente podría ser parte de nuestra dieta como producto exclusivo. “Sería una excelente idea”, comenta y afirma en relación a sus cualidades que no habría “nada mejor que limpiar nuestras arterias usando un excelente aceite, tanto crudo (en ensaladas) como cocido (para cocinar)”.

Por otro lado, y para quienes tengan la sensación de que preferir este aceite significa sacar más monedas de los bolsillos, la profesional afirma que la idea no es precisamente “bañar una ensalada en oliva”. Al respecto señala que “lamentablemente el chileno entiende a su modo los consejos de los médicos y cuando le dicen que consuman oliva, al igual que cuando le dicen que tome vino, se les pasa la mano pensando que en el abuso también habrá aprobación”.

Este abuso al que se refiere la nutricionista puede ser incluso perjudicial para la salud, pues usar aceite de oliva en demasía es según sus palabras “engordador, poco saludable y caro”.
La idea entonces es ser mesurado. Al respecto, Carolina Wittwer recomienda que lo óptimo es “usar cuatro cucharaditas de té diarias (entre crudo y cocido) para un adulto promedio”. De esta manera, prosigue, “20 cc. al día no es tan caro si al mes esta misma persona va a ocupar 600 ml de oliva. Por lo tanto, en una casa donde hay cuatro personas y se cocina sin frituras, el aceite que se compra al mes debiera ser de buena calidad en vez de ahorrar en ello”, sentencia.

 
Para elegir, infórmese
 

La especialista en nutrición menciona que si bien es cierto “las grasas son todas grasas”, es importante elegir en forma correcta al momento de comprar. Con esto, menciona que la grasa puede tener dos procedencias, la del reino vegetal (no contiene nunca colesterol) y la del animal (como la mantequilla).

En esta misma línea, cuenta que para quienes necesiten bajar el colesterol o los triglicéridos, es de suma importancia que se reduzcan los índices de grasas animales y al mismo tiempo aumentar las de origen vegetal, donde el aceite de oliva tiene gran protagonismo.

“Quienes buscan adelgazar no debieran creer que comiendo una ensalada bañada en oliva y adornada con una palta entera lo van a conseguir”, subraya Carolina Wittwer, quien además manifiesta que “la grasa por muy buena o por más vegetal que sea, finalmente es grasa igual y no debiera ser abusada, ya que al entrar al cuerpo (y como es grasa) se queda a menos que se queme o se utilice como fuente de combustible”.

 
     
En ese sentido, indica que una de las cualidades que posee el aceite de oliva es la de “poseer más grasas monoinsaturadas que el resto de los aceites (el que le sigue es el de canola), tipo de grasas que por lo demás son muy poco consumidas en nuestro país.
 
Además de sus cualidades nutritivas, el aceite de oliva también destaca por su uso en el ámbito de la estética, donde a través de masajes es posible que las propiedades de este producto puedan nutrir la piel, relajar la musculatura y actuar como un protector y tónico para la epidermis.
 

Además de lo anterior, el aceite de oliva cuenta con aún más beneficios. Uno de ellos es el de ser perfecto para el sometimiento a las altas temperaturas, las que son utilizadas por ejemplo, para freír. Al respecto, la especialista menciona que este producto es “tan estable al calor, que no pierde sus propiedades y si es re usado no hay problema como con otros aceites que se queman y se llenan de peróxidos al superar las temperaturas de cocción normales”.

Debido a lo anterior, la nutricionista dice que “si se fríe en oliva se sella mejor y no penetra tanto aceite al interior del alimento”, de tal manera que sólo se necesitará de una sumergida por algunos segundos para que por ejemplo “selle una pieza de mariscos”, indica. Con otros aceites en tanto hará falta de más tiempo de fritura y “sí o sí hay que secar en papel absorbente”, dice.

 
Un aceite amigo de la vida sana
 

Sin duda, otra de las cosas que las personas deben conocer del aceite de oliva antes de decidir utilizarlo en la mesa es la calidad de éste, ya que no todos son iguales y por lo tanto, es imperioso saber en qué consisten sus categorías.

Para explicarlas, Carolina Wittwer menciona que la diferencia entre uno y otro “está en la cantidad de veces que fue prensada la aceituna o si se usaron químicos para extraer el aceite del fruto”.

Así, afirma que el aceite catalogado como extra virgen es aquel que fue “sacado de la prensa física primera del fruto”, en tanto el llamado virgen “son productos de la segunda prensa”. Los demás – aquellos que no tienen ningún apellido – que tal como menciona la especialista son tal vez más baratos, “provienen de la extracción del aceite de los restos del fruto, pero ya no físicamente, sino aplicando químicos”.

 
Carolina Wittwer señala que los aceites que preceden al de oliva – en orden decreciente – son el de canola, pepita de uva, palta, maní, ajonjolí, mazola, maravilla 100% y soya o vegetal.
 

Por último, la nutricionista de la Universidad de Chile cuenta que este aceite también puede ser beneficioso para las personas que padecen de algunas enfermedades o aquellos que practican ciertas actividades. Entonces, entre ellos se cuentan las dislipidemias, hipertensión, la facilidad de formar trombos en la sangre, embarazadas, adultos mayores, nodrizas, parientes de quienes poseen afecciones coronarias y deportistas, “todas personas que necesitan mayor proporción de estas grasas monoinsaturadas en su dieta”, comenta.

Con esto subraya la idea de que lo ideal sería que el uso de este producto surgiera de forma espontánea y no por una indicación médica. Así, indica que la dieta mediterránea europea sería el régimen más indicado en estos casos. “Cuesta incorporarlo, pero puede transformarse en habitual por la fuerza de la costumbre y finalmente heredarlo a los hijos”, destaca.

 
Punto Vital Noviembre 2009 ©
 
Artículos Relacionados
Alimentación sana para el corazón
Dieta Mediterránea: Más que un régimen un estilo de vida